El arte de la guerra comercial

Tenemos una semana por delante en la que no habrá demasiados datos macroeconómicos de relevancia, salvo el dato de IPC en Estados Unidos. No obstante, el mercado sigue mirando con preocupación otros posibles focos de problemas que pueden generar volatilidad al mercado tales como la guerra comercial.

Por lo pronto, seguimos digiriendo el dato de empleo del viernes en Estados Unidos. Aunque si miramos el titular el dato fue evidentemente malo (ya que se esperaba una generación entre 176.000 y 190.000 puestos de trabajo finalmente tuvimos un dato muy por debajo de lo esperado con una creación de “solo” 103.000 puestos, muy por debajo de lo que esperaba el mercado) debemos poner esto en contexto. Seguimos viendo subidas en los salarios, el sector de construcción acusó el mal tiempo en marzo y lo más importante, llevamos 90 meses consecutivos generando empleo. Es normal, una estabilización en este sentido y no parece que debiera dar problemas al mercado los datos relativos al empleo. Por otra parte, los datos de ISM, manufacturero y servicios, a pesar de tener un crecimiento más bajo que el mes anterior siguen mostrando signos de expansión. Los vientos favorables siguen soplando para la economía de Estados Unidos y el resto, que vamos a remolque, debería acompañar.

La Guerra Comercial

Ahora bien, la guerra comercial que mostró un destello la semana pasada de lo que puede suponer en realidad, ya es otra cosa. China ha respondido con una sabiduría milenaria a Estados Unidos, y de verdad que ha dado una lección de lo que es una verdadera estrategia militar. Sun Tzu en su libro “el arte de la guerra” mostraba lo inteligente que es jugar al despiste hasta que no quedara más remedio que entrar en el enfrentamiento directo y esto es lo que ha hecho.

China a principios de semana reaccionaba a los impuestos establecidos el 23 de marzo sobre el aluminio y acero poniendo aranceles sobre una muestra de 128 productos americanos por un valor simbólico. No obstante, Estados Unidos, en una escalada de, lo que algunos llamarían bravuconearía, subió la apuesta sobre más de 1000 productos chinos por valor de 50.000 millones de USD, sin especificar demasiado. ¿Respuesta de China? anuncio en una segunda oleada de subida de impuestos a 106 productos americanos por valor de 50.000 millones de USD.

¿Empate? No parece. Han ido directos a por los sectores que más daño pueden hacerles a los republicanos en las eleciones de los próximos meses. Siendo tan específicos, como por ejemplo, imposición de un impuesto sobre la soja para las exportaciones de Iowa del 25%, donde los votantes republicanos tienen gran peso pudiendo castigar a Trump si ven que les tocan el bolsillo. ¿Jaque mate? No lo sabemos. Por lo pronto, son solo anuncios. ¿Servirán para retirar las medidas? No sabemos.

Por lo pronto en VIX sigue dando muestras del nerviosismo de los inversores, cotizando por encima de 20. Aunque la volatilidad a corto plazo parece que vuelve a cotizar por encima de la volatilidad a 3 meses. Si la volatilidad a corto plazo es más elevada que la de medio plazo es símbolo de gran incertidumbre a corto plazo, pudiendo esperar caídas. ¿Quiere decir esto que el mercado ve la jugada de China como un pulso que hará que los participantes en esta guerra comercial se replanteen la situación?

 vix guerra comercial
vix 3m guerra comercial
Spread de volatilidad de 3 meses VS volatilidad de 1 mes
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