Resultados empresariales batiendo records

Los resultados empresariales están batiendo records. ¿Resultado? Parece que ninguno.

A día de hoy aproximadamente el 70% de las empresas del S&P500 han presentado resultados. Casi el 80% de estas han superado las expectativas, en cuanto a ganancia por acción. Nos tenemos que ir al año 1994, ni más ni menos, para ver un ritmo similar. Y  no es algo de poca importancia, de media las compañías, que han presentado resultados empresariales, han obtenido entre 3 y 4 puntos porcentuales mejor de lo que los analistas estaban esperando.

Y no es que estemos en el típico suelo de mercado en el que las expectativas son tan bajas que los datos han sorprendido al alza con poco esfuerzo. Las expectativas, para este trimestre, eran altas. Uno de los motivos fue intentar incluir las medidas del estímulo fiscal así como los recortes de impuestos para las corporaciones que se pusieron en marcha a finales del 2017.

¿Impresionante no? Pero ¿cuál ha sido el comportamiento del mercado hasta la fecha?

Una caída aproximada del 3,5% en el Dow Jones, por poner un ejemplo, desde que comenzó oficialmente la temporada de resultados empresariales sobre el 12 de abril.

Dow Jones tras resultados empresariales

¿Cuál ha podido ser el motivo? Obviamente no se puede apuntar a uno solo. El mercado no sigue una lógica de causa y efecto lineal, como si solo pudiera haber una causa a una consecuencia. El mercado parece que funciona como un reloj en el que, incluso un efecto reciente, puede ser causado por un motivo no tan aparente, como si multitud de mecanismos movieran el entramado que finalmente se acaba reflejando en una simple cotización.

La caída que tuvimos en febrero, con el repunte de volatilidad histórico, ha dejado tocado a parte del mercado, por lo que hay más desconfianza a corto plazo de lo habitual, como hemos ido comentado precisamente en este mismo blog. Otro factor, que el mercado ha seguido vigilando, son las notas a 10 años en Estados Unidos, luchando con el nivel del 3%. Un nivel que siempre se ha vigilado y que se traduce en un mayor costo de préstamos corporativos, el cual no beneficia en nada a la renta variable.

Otro factor que se ha comentado, es el aplanamiento de la curva de tipos de interés en Estados Unidos. Precisamente con el comienzo de la temporada de resultados empresariales vimos como el bono a 2 años subió a su nivel más alto en casi diez años, dejando el diferencial entre el bono a 2 años y el de 10 años a poco menos de 50 puntos básicos. Este aplanamiento de la curva de tipos preocupa debido a que una curva de tipos negativa (rentabilidad del bono a 2 años mayor que el de 10 años) suele avisar periodos de recesión. Otro factor de nerviosismo para un mercado que de momento no ve excusas para seguir subiendo a pesar de los buenos datos empresariales.

 

Alejandro de Luis es un colaborador externo e independiente en materia de formación. El contenido de sus artículos no pueden ni deben interpretarse como una  actividad de asesoramiento/recomendación. Las opiniones vertidas en los artículos sólo representan las de Alejandro de Luis, no las de iBroker Global Markets.