Índice VIX, un repunte de la volatilidad

La Presión Inflacionaria y su efecto en el índice VIX

Los mercados cerraron la última semana de enero con el dato el viernes de nóminas no agrícolas, en este caso lo más relevante del dato es que continúa metiendo presión inflacionaria. Hemos visto un aumento en los salarios, aparte de un mayor ritmo de creación de empleos, lo que junto con la subida de los precios del crudo, en el mercado se ha comenzado a hablar de cuatro subidas de tipos en este año, en vez de las tres que barajaba éste.

En el informe del miércoles en relación a la reunión del FOMC, dos semanas antes ya hablaba de un “sólido” crecimiento, destacando las presiones inflacionarias, pero esto se ha confirmado el viernes con el dato de empleo. Habrá que seguir de cerca si el nuevo presidente de la FED, Jerome Powell, en su primer discurso es capaz de detallar lo comentado. Todo esto hace que los márgenes de las empresas se ajusten, lo cual podría acelerarse de cara al cierre del primer trimestre, ya que en estas jornadas se están conociendo los resultados del último trimestre del 2017.

En cuanto a los mercados, a pesar de las rupturas en falso, en el S&P500 finalmente tuvimos un desplome rompiendo las zonas de soporte, una situación que en casi todo el año 2017 no vimos, llevaba más de 200 sesiones consecutivas sin caer más del 0,3%, acumulaba una rentabilidad del 7,5% en lo que llevábamos en el mes de enero.

Llegados a este punto, nos queremos fijar en el VIX, en el que hemos visto un repunte en la volatilidad, algo desde luego siempre interesante.

Su nombre original es Chicago Board Options Exchange Market Volatily Index o lo que Cervantes llamaría índice de volatilidad del mercado de opciones PUT de Chicago. El índice fue creado en 1993 por el mercado de opciones de Chicago. Actualmente muestra la volatilidad implícita de las opciones del índice S&P500 a 30 días (antes lo hacía sobre el S&P100) reflejando los inversores la estimación de la volatilidad futura del activo, en este caso del S&P500. Es por esto que el índice nos enseña lo que los inversores esperan no lo que han visto hasta ahora, por lo que es un termómetro perfecto para ver los sentimientos de los inversos respecto al futuro cercano. Al VIX se le ha llegado a conocer como el indicador del miedo ya que cuando los inversores creen que el mercado caerá cubren sus carteras comprando opciones PUT, reflejando el VIX entonces un aumento en su cotización mientras que el VIX bajará normalmente cuando disminuya el miedo.

Durante 2017 nos hemos encontrado un índice VIX casi mínimos históricos, dada la complacencia que había en los mercados, una situación que para el 2018 parece que ha cambiado, aunque hay que recordar que el mercado no siempre tiene la razón. No estamos diciendo que el mercado tenga que rebotar a corto plazo ya, pero si viéramos un cierre bajista del VIX en el gráfico diario podríamos buscar figuras de vuelta en el mercado. El VIX y el SP500 tienen una correlación inversa.

Consideramos que para futuras sesiones se pueden aprovechar estos movimientos de la volatilidad (vendiendo o comprando) mediante el futuro del VIX, y que se negocia en el mercado de Chicago Board Options Exchange, se puede negociar a través de su futuro.

Desde iBroker recomendamos utilizar este subyacente para operarlo en momentos concretos, como por ejemplo para cubrir una cartera en una situación puntual y de corto plazo, dado que los movimientos suelen ser muy abultados y al ser un producto complejo y apalancado, conlleva un nivel de riesgo elevado para el inversor, hay que asegurarse de comprender plenamente los riesgos que implica y llevar un seguimiento constante de la inversión.

Gráfico del Futuro del índice VIX
Gráfico del Futuro del VIX

 

 

Este contenido está basado en el servicio de análisis de mercados TickTraders de Alejandro de Luis, y no constituye una recomendación ni asesoramiento financiero.  Más Información sobre el Servicio TickTraders

La operativa en productos complejos, como los derivados, requiere conocimientos, buen juicio y una vigilancia constante de la posición. Estos instrumentos comportan un alto riesgo si no se gestionan adecuadamente. Un beneficio puede convertirse rápidamente en pérdida como consecuencia de variaciones en el precio. CFDs y Forex son productos difíciles de entender, que la CNMV considera no son adecuados para inversores minoristas debido a su complejidad y riesgo.