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El peso que debería tener el S&P 500 en tu cartera en los próximos tiempos

Cuando todo parece indicar que la rentabilidad a largo plazo va a disminuir solemos decidir otorgarle a un índice como el S&P 500 menos importancia en nuestras carteras y de todas las opciones disponibles para invertir en este valor (fondos de inversión indexados, ETFs, etc…) los futuros del S&P 500 ofrecen ciertas ventajas para el inversor.

Previsiones de este valor para los próximos años

Las acciones (y por tanto los índices bursátiles) tienen un sesgo alcista, por lo que invertir a largo plazo en renta variable suele ser una buena estrategia. En este marco, el S&P 500 ha conseguido mejores rendimientos que la gran mayoría de fondos de inversión de gestión activa que intentan batirlo, experimentando desde 2009 una gran tendencia alcista que aún se mantiene en vigor.

Sin embargo, analistas como Bank of America alertan de que la probabilidad de que el índice S&P 500 se mantenga así en el futuro es extremadamente baja y rebajan su rentabilidad potencial a largo plazo, pronosticándole un crecimiento anual de un 2% durante los próximos 10 años (al margen de la rentabilidad por dividendo).

Entre otros motivos, la renta variable de Estados Unidos ha mostrado un fuerte crecimiento debido a la baja rentabilidad que han estado ofreciendo los activos de renta fija. Pero esto está empezando a cambiar. En marzo de 2021, el Bono a 10 años de EEUU alcanzó un rendimiento del 1,6% y Goldman Sachs prevé que alcance el 1,9%. Dicho de otro modo, los activos de renta fija, tras unos años fuera de juego, comienzan a competir con las acciones restándole potencial crecimiento a los índices.

¿Tiene sentido, entonces, otorgarle al S&P 500 la misma importancia en las carteras de inversión para los próximos años? Los inversores comienzan a pensar en estrategias basadas en el “market timming” para conseguir mayores beneficios con el S&P 500 (entrar y salir al mercado según se produzcan los impulsos y correcciones).

Invertir en el S&P 500 mediante futuros financieros

Para invertir intentando aprovechar los movimientos que se producen en el índice en el corto y medio plazo (estrategia market timming), los inversores tienen a su alcance una serie de instrumentos financieros derivados.

Por sus características y ventajas, los futuros sobre el S&P 500 son uno de los instrumentos más utilizados para llevar a cabo este tipo de estrategias, dado que este índice tiene una gran liquidez y responde bien a los patrones técnicos. Además, al tratarse de uno de los indicadores económicos más seguidos, existe una gran información útil para tomar decisiones de inversión.

Apalancamiento

Los futuros financieros se operan con margen. Esto significa que el inversor no tiene la necesidad de depositar todo el montante de la inversión. Basta con dejar un pequeño depósito en concepto de margen de garantía. De este modo, las ganancias pueden multiplicarse (pero también se debe tener un especial control del capital y el riesgo).

Posibilidad de operar en corto

Al invertir en futuros, el inversor puede obtener beneficios con las caídas que se produzcan en el activo financiero. Basta con vender un contrato de futuros con el objetivo de recomprarlo posteriormente a un precio inferior. Las operaciones cortas se llevan a cabo con la misma facilidad que la inversión en largo (la fórmula tradicional de comprar a un precio para venderlo a otro superior).

Vencimiento

Los contratos de futuros no son inversiones perpetuas sino que tienen una fecha de vencimiento. Cuando llegua esa fecha, las posiciones se liquidan. No obstante, las posiciones pueden refinanciarse y renovar periódicamente el contrato por otro a una fecha de vencimiento posterior.

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